- ¿Porque nos afecta tanto lo que nos dicen las redes sociales de nosotros?
Vivimos conectados, pasamos horas al día deslizando pantallas, mirando publicaciones, esperando un “me gusta” o leyendo comentarios. Pero ¿alguna vez te has preguntado cómo influye todo esto en cómo te sientes contigo mismo?.
- El sistema de recompensa, ¿Por qué los “likes” cambian nuestro cerebro?
¿Sabías que recibir un “like” activa las mismas zonas de tu cerebro que comer algo delicioso o lograr una meta importante? Todo se debe a la dopamina, un neurotransmisor que funciona como el sistema de recompensa y placer de nuestro cuerpo.
Cuando recibimos una notificación, un comentario o una reacción positiva, tu cerebro libera dopamina y te hace sentir bien, satisfecho o motivado, el problema es que, con el uso constante, el cerebro se acostumbra a esa dosis,empieza a necesitar cada vez más aprobación externa para sentir lo mismo, y poco a poco ocurre un cambio silencioso: tu autoestima deja de depender de lo que tú piensas de ti mismo, y empieza a depender casi totalmente de lo que otros dicen o validan en pantalla.
- Teoría de la comparación social — ¿Cómo medimos nuestro valor frente a los demás?
La teoría de la comparación social, propuesta por Leon Festinger en 1954, sostiene que las personas tienen un impulso innato por evaluar sus propias opiniones, capacidades y valor personal, y lo hacen comparándose con otros cuando no existen estándares objetivos. Este proceso ayuda a definir la propia identidad, motivar la mejora o ajustar la autoestima.
En las redes sociales, se vuelve peligrosa. ¿Por qué? Porque casi todo lo que vemos es editado, seleccionado y mostrado en su mejor versión. Vemos cuerpos perfectos, viajes increíbles, logros, sonrisas y momentos felices, pero casi nunca vemos los problemas, los días malos, los errores o las inseguridades de esas personas.
Al compararnos con quienes parecen tener o ser más que nosotros, la sensación que surge es de insuficiencia, envidia o frustración, las plataformas están diseñadas para aumentar la comparación social, las funciones como los likes y los seguidores, aumenta la interacción y provocando la comparación entre los usuarios.
- Autoestima contingente — Cuando tu valor depende de la aprobación externa
La autoestima estable y sana se construye desde adentro: te valoras por quién eres, por tus valores, por lo que aprendes, por cómo te tratas a ti mismo y a los demás. Es algo tuyo, que no cambia mucho, aunque te critiquen o te aplaudan.
Sin embargo, al usar mucho las redes, ocurre un cambio psicológico: se transforma en autoestima contingente. Esto significa que tu bienestar, tu tranquilidad y tu valor personal pasan a depender de factores externos: cuántos seguidores tienes, cuántos “me gusta” recibes, si los comentarios son positivos o si tu publicación es tendencia.
- Brecha entre el yo real y el yo ideal — La presión de ser perfecto en línea
El problema grave surge cuando comparas esa imagen que construyes con tu yo real: cómo eres en verdad, qué sientes, qué errores cometes, qué problemas tienes y qué cosas te cuestan trabajo.
Cuanto más grande es la diferencia entre lo que muestras y lo que eres realmente, más baja cae tu autoestima. Te sientes falso, sientes que “no estás a la altura” de lo que muestras, y entras en un ciclo sin fin: quieres mejorar tu imagen en pantalla para sentirte mejor contigo mismo, pero por más que lo intentes, la brecha sigue ahí, porque lo que muestras no es la realidad completa.
- Conclusion
- Referencias
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