Hay momentos
en algunas relaciones que es difícil de explicar, pero fácil de reconocer
cuando ya lo has vivido. Todo parece estar en su lugar, la conexión, la
confianza, la sensación de que algo se está construyendo. Pero algo empieza a sentirse
extraño por dentro.
No es un cambio brusco sino una incomodidad silenciosa.
Dudas que comienzan a salir sin aviso.
Una sensación de que, de alguna manera, algo podría salir mal.
Entonces
empiezas a pensar más de lo normal, interpretar gestos, palabras, silencios. Lo
que antes era natural ahora se vuelve objeto de análisis. Y casi sin darte
cuenta, te alejas de a poco en poco lo suficiente como para protegerte… pero
también para empezar a romper lo que estabas construyendo.
Después,
cuando la relación se enfría o termina, aparece una idea difícil de ignorar:
“Creo que yo mismo lo arruiné.”
Y muchas
veces, sí. Pero no de la forma en la que crees.
El
autosabotaje: cuando protegerte empieza a costarte la relación
El
autosabotaje en relaciones amorosas no es simplemente “hacer las cosas mal”. Es
un proceso mucho más complejo y generalmente inconsciente, en el que una
persona actúa de formas que terminan dañando su propio vínculo incluso cuando
uno quiere que funcione.
No se
trata de falta de interés, ni de incapacidad para amar más bien, tiene que ver
con formas aprendidas de protegerse emocionalmente.
Desde la
psicología, se entiende que estas conductas responden a una lógica interna:
evitar el dolor, la incertidumbre o el abandono. El problema es que, al
intentar evitar esas experiencias, se termina provocando exactamente lo que se
quería prevenir.
Como
plantea la literatura psicológica contemporánea, muchas de estas reacciones no
surgen del presente, sino de experiencias previas que siguen influyendo en cómo
interpretamos y vivimos el amor.
Para
entender el autosabotaje hay que mirar un poco más atrás.
La manera
en que una persona se relaciona no empieza en su relación actual se construye a
lo largo del tiempo, especialmente en los primeros vínculos importantes. Desde
enfoques como el del apego, se ha visto que las experiencias tempranas influyen
en cómo se percibe la cercanía emocional.
Cuando
esas experiencias están marcadas por inseguridad (ya sea por miedo al abandono
o por incomodidad con la intimidad), es más probable que en la vida adulta
aparezcan conductas contradictorias: querer estar cerca, pero al mismo tiempo
sentir la necesidad de alejarse.
A esto se
suman las creencias que cada persona desarrolla, muchas veces sin
cuestionarlas:
-“No soy
suficiente”
-“El amor
siempre termina mal”
-“Si me
acerco demasiado, me van a lastimar”
Estas
ideas no siempre aparecen de forma consciente todo lo contrario, se filtran en
la forma en que se interpretan las situaciones y en cómo se reacciona ante
ellas.
Por eso,
cuando una relación empieza a volverse significativa no solo se activa el
afecto… también se activan los miedos.
Hay algo
especialmente importante en el autosabotaje:
lo desconocido puede sentirse más amenazante que lo dañino conocido.
Si una
persona está acostumbrada a relaciones inestables, distantes o conflictivas,
una relación tranquila puede generar una sensación extraña no necesariamente
incómoda en un sentido evidente, pero sí ajena.
Entonces, de forma sutil, pueden aparecer conductas que recrean dinámicas más familiares:
-Dudas constantes sin una base claro
-Distanciamiento emocional cuando la relación avanza
-Conflictos innecesarios
-Dificultad para confiar, incluso cuando no hay señales de riesgo
No porque
la persona quiera una relación complicada, sino porque, en cierto nivel, eso le
resulta más manejable.
Señales
que suelen pasar desapercibidas
El
autosabotaje no suele presentarse de manera obvia. De hecho, muchas veces se
justifica internamente:
“Estoy
siendo realista”
“Solo me estoy protegiendo”
“No quiero que me vean vulnerable”
Pero en el
fondo algunas señales empiezan a repetirse:
Se
sobreanaliza lo que la otra persona dice o hace.
Se evita expresar lo que realmente se siente.
Se toma distancia justo cuando la relación empieza a profundizarse.
Se generan tensiones cuando todo parece estar en calma.
No son
errores aislados. Son patrones.
El
miedo que no siempre se reconoce como miedo
Una de las
características más interesantes del autosabotaje es que rara vez se
experimenta como miedo directo.
No se
piensa “tengo miedo de que me lastimen”.
Se piensa: “esto no va a funcionar” o “algo no está bien”.
Sin
embargo muchas de esas ideas están sostenidas por una necesidad de anticiparse
al dolor, de tener cierto control sobre lo que podría pasar.
En ese
sentido, el autosabotaje funciona como una especie de defensa: si la relación
termina por decisiones propias, se evita (al menos en apariencia) la
experiencia de ser herido por el otro.
El
problema es que ese “control” termina afectando la posibilidad de construir
algo estable y sana.
Cuando
algo empieza a cambiar
No es
fácil romper estos patrones, sobre todo porque no siempre son visibles prero
algo importante ocurre cuando una persona comienza a notarlos.
Se empieza
a reconocer que no todas las reacciones pertenecen al presente.
Que algunas emociones vienen de experiencias del pasado.
Que no todo lo que se piensa necesariamente refleja la realidad.
Y en ese
momento aparece una pequeña diferencia: ya no todo es automático.
Ese espacio aunque sea mínimo, permite hacer algo distinto. No eliminar el miedo, ni dejar de sentir inseguridad, sino no actuar inmediatamente desde ahí. Con el tiempo esto puede abrir la posibilidad de construir relaciones más conscientes donde la cercanía no se viva como amenaza, sino como algo que también se puede sostener.
El
autosabotaje no significa que una persona no sepa amar o querer significa que,
en algún momento aprendió a protegerse de una forma que hoy ya no le funciona.
Tal vez el
reto no es encontrar a alguien completamente distinto, sino empezar a
relacionarse de una manera diferente.
sino la forma en la que uno ha aprendido a quedarse… o a irse.

Gran artículo, sumamente interesante e informativo
ResponderBorrarMuy buen artículo, me gustó mucho y me pareció muy interesante
ResponderBorrarIncreíble tema, muchas gracias por compartirlo y hacer conciencia respecto a este tema ya que, es esencial reconocer cuando está ocurriendo el autosabotaje para así decidir lo correcto ante la situación.
ResponderBorrar